EL RETO DEL COSTAL: ¡SALTA SIN CAER!




El juego de los encostalados es una de las tradiciones más divertidas y queridas en muchas regiones. Se juega en fiestas, ferias, escuelas y celebraciones, y siempre está acompañado de risas y emoción. 

Consiste en una carrera donde los participantes deben avanzar saltando dentro de un costal, tratando de llegar primero a la meta sin caerse. Aunque parece sencillo, requiere equilibrio, fuerza y mucha coordinación, por lo que resulta un reto muy entretenido para todos.


Este juego tiene su origen en el campo, donde los campesinos, durante los descansos de las cosechas, usaban los costales vacíos para divertirse entre amigos. 



Con el paso del tiempo, esta sencilla idea se convirtió en una costumbre popular que se fue transmitiendo de generación en generación, hasta convertirse en un clásico de las celebraciones y los juegos tradicionales.


Para jugar, se necesita un costal grande por cada participante y un espacio amplio, plano y sin obstáculos. Todos los jugadores se colocan detrás de la línea de salida, se meten dentro de su costal y lo sujetan bien con las manos.

Cuando alguien da la señal de “¡Listos, preparados… ya!”, los jugadores comienzan a saltar con energía hacia la meta. Durante la carrera no se puede empujar ni salirse del costal, y si alguien se cae, debe levantarse y seguir hasta el final.


Gana quien llegue primero a la meta sin romper las reglas. Más allá de la competencia, lo importante es disfrutar, reír y compartir un buen momento con los demás. 

El encostalados no solo es un juego divertido, sino que también ayuda a mejorar la coordinación, fortalecer las piernas y fomentar el trabajo en equipo.


Este juego sigue siendo una muestra de alegría, unión y tradición. Con cada salto y carcajada, el encostalados recuerda que las mejores diversiones son las más simples, y que la risa siempre será el mejor premio.







Comentarios